Adelante escribiremos la grandeza de Colombia
Social Progresista. Nueva Era Queremos ver un verdadero amanecer con
tranquilidad y prosperidad de nuestro futuro, es hoy, porque somos
millones las personas que cada mañana cuando nos ponemos a trabajar
o a buscar trabajo, a estudiar o a cuidar de los demás, por más
obstáculos o dificultades que tengamos, nosotros y nosotras seguimos
adelante porque allí está nuestro destino y el futuro seguro que
nos abre el progresismo social para cada uno de nosotros. Y es que
esa es una forma muy nuestra de entender la vida, de recibir el
futuro con alegría y esperanza.
Hoy somos muchos en Colombia quienes pensamos que
tenemos por delante una oportunidad histórica para cambiar las cosas
a realizar un cambio con seguridad. Sabemos que somos miles las
personas que sentimos que llegó la hora de ese cambio fundamental
para nuestra patria, que es momento de hacer algo diferente y que
unidos todos bajo un mismo ideal logremos el cambio necesario y
soñado para que todo no sea igual que el pasado. El miedo al cambio
debe quedar atrás, planificando el Estado para una estabilidad de la
política estatal y allá una continuidad a los procesos de
desarrollo de la sociedad.
Vivimos en una de las tierras mas privilegiadas,
más ricas y bonitas del mundo con todos los climas, cordilleras,
ríos, praderas, valles y dos mares que forman nuestro litoral que
hace parte de un abanico de hermosos paisajes tan diversos, son las
formas de entender la vida en nuestra tierra. Nuestra solidaridad
debe ser única para vivir la vida en una sociedad en paz y que reine
los valores comunes para todos los colombianos y las colombianas que
como pueblo aguerrido y noble, integrado como una sola voluntad pueda
salir de la situación en la que nos encontramos y nos han colocado
gobernantes ineptos. Porque sabemos que nuestros habitantes son
trabajadores, emprendedores que aman su pasado, ante todo convertir
la tierra en una fuente integradora y desarrollista,
que abraza y que cuida a sus gentes. Esos valores pensamos que son
las mejores semillas que podemos sembrar para cualquier proceso de
cambio social.
Una Colombia Social Progresista Nueva Era debe llegar a cada
uno de nosotros y a todos para apropiarnos de su filosofía y
principios fundamentales. Llevarla en nuestras entrañas como motor
para el cambio fundamental, somos una fuerza de
integración de voluntades correlacionadas entre si que propenden por
el beneficio y el desarrollo para la defensa de los derechos civiles
y las garantías sociales universales promulgados por las diferentes
organizaciones Defensoras
de los Derechos Humanos,
la defensa y promulgación de los Derechos
Internacional Humanitario
(CIH), promovemos la defensa, la conservación y uso sostenible de la
biodiversidad de los recursos naturales para la subsistencia de la
vida humana, en adhesión irrestricta y su fe a los principios social
de derecho de libertad dentro del concepto contemporáneo de la
autonomía relativa de la voluntad y de la interdependencia de los
seres y de las sociedades, en equilibrio correlativo, sin supremacía
de lo colectivo sobre lo individual o en forma inversa.
Su
adhesión a los sistemas sociales
progresistas democráticos participativos
de gobierno más acordes y adecuados para la realización de nuestros
principios, sin inclinarse de manera absoluta a los que operan entre
los diferentes regímenes existentes en el mundo, considerados como
excluyentes para la democracia
participativa y los ideales del hombre contemporáneo.
Que las personas tienen derecho inalienable en la participación de
la democracia para alcanzar, la justicia social y la paz en
reconocimiento de la dignidad humana, en iguales condiciones para
todos, buscando el desarrollo de la colectividad, defensa de los
recursos naturales, respetando la propiedad privada básica en
beneficio de la unidad primaria de la sociedad y así alcanzar un
equilibrio social perfecto. Promueve
las ideas
sociales
progresistas:
es decir, a aquellas que se consideran avanzadas
(audaces,
modernas, adelantadas).
Como Social
Progresistas
promovemos las doctrinas políticas, filosóficas, sociales y
económicas caracterizadas por un cierto pragmatismo
político y por la defensa de los derechos civiles de igualdad,
libertad y justicia,
la
planificación del Estado.
A
nivel general, comoSocial
progresistas
estamos asociados a políticas que apuntan a promover la entidad
civil que defiende la defensa y conservación del medio ambiente, su
estudio, su uso y el manejo de la biodiversidad para generar
beneficio social, económico, ambiental y la creación de un turismo
ecológico, la necesidad en la utilización de los recursos de
energía alternativa y naturales limpias, el desarrollo en aspectos
ambientales, sociales, económicos y culturales, ser líder nacional
en la conservación y uso sostenible de la biodiversidad. Sus
objetivos serán desarrollados en su más amplio sentido a nivel
nacional y su reconocimiento internacional, en el marco del
desarrollo humano sostenible, con el fin de promover la conservación
de la vida, promover una democracia participativa y desarrollar los
nueve fundamentos básicos de nuestros ideales en todo el territorio
nacional y proyectar sus acciones a toda la América Latina, creemos
en la necesidad de la redistribución
de la riqueza, una reforma constitucional cuya característica
principal es la participación ciudadana.
Además debemos de relacionarnos con un
progresismo Social con la planeación y la construcción de un Estado
que este presente en la vida cotidiana de la sociedad,
que ofrezca servicios
públicos de calidad, garantizando
los
derechos fundamentales comola
educación y salud gratuitas, para
todos los ciudadanos en pro de una Colombia que sea orgullo de todos.
Colombia
Social Progresista Nueva Erapromueve
el
respeto y la Defensa
de los Derechos Humanos,
la
aplicación del Derecho
Internacional Humanitario DIH,
la
conservación del
medio ambiente,su
estudio, su
uso y
el
manejo de la biodiversidad para generar beneficio social, económico,
ambiental y
la creación de un turismo ecológico,
la
necesidad enla
utilización de
los recursos de energía alternativa y
naturales limpias,
el
desarrollo en aspectos ambientales, sociales, económicos y
culturales, ser
líder en la
conservación
y uso sostenible de la biodiversidad;sus
objetivos
serán desarrollados en su más amplio sentido a nivel
internacional,
en el marco del desarrollo humano sostenible, con el fin de promover
la
conservación de la vida,promover
una
democracia participativa y
desarrollar los nueve fundamentos básicos de
nuestros ideales en
toda
la humanidaden
especial
proyectarsus
acciones
a toda
la América Latina los
cuales son: Primero:Ecológico,
la
conservación ydefensa
de la naturaleza, de
sus recursospara
la conservación
de la vida
humana en
armonía
con su hábitat y
que las
personasaprendan
elmanejo
de la biodiversidad. Segundo:Democrático
participativo,
donde el pueblo tenga el poder soberano
para
dar forma a sus instituciones y sociedades. La
creación de organizaciones de integración y
participación ciudadana
en la defensa de los derechos humanos universales para la fraternidad
entre todos.Tercero:
Promovemos
la descolonización,
donde todas las naciones para
que tengan la determinen
su destino colectivo libres de cualquier
opresión.
Cuarto:
Social
Justo
creemos en una justicia social, donde cada uno tenga derecho a la
dignidad humana en su vida, vivienda, a recibir una educación y
salud gratuita, una vejez protegida y digna,
que repare la desigualdad en nuestras sociedades y los legados de
nuestra historia. Quinto:
Igualitario,
que sirva los intereses de muchas y no sólo de pocas personas.
Sexto:
Liberado
y
Solidario,
donde la lucha de cada uno
sea la lucha de todos,
todas las identidades disfruten de los mismos derechos,
reconocimiento y poder. Séptimo:
Pacífico
y
Sostenible,donde
la violencia de la guerra sea sustituida con la diplomacia de los
pueblos,se
respete los límites planetarios y proteja a las comunidades en
primera línea. Octavo:
Postcapitalista,
que recompense todas formas laborales mientras se elimina el culto de
trabajo. Noveno:
Pluralista
y
Próspero,
donde
la diferencia sea celebrada como una fortaleza, se
invierta en un futuro dichoso de abundancia compartida, pues
sabemos que en cada pueblo y en cada ciudad existen alternativas que
enseñan un camino para atajar de raíz el problema del desempleo, la
desigualdad, la relación de periferia económica o el deterioro de
los servicios públicos.
Colombianos y Colombianas que trabajan por la
agricultura ecológica. Hombres y mujeres que vuelcan sus esfuerzos
en el desarrollo de las energías limpias o crean proyectos de
cooperativas y economía social, para ser la fuerza de la creación
de empleo en sus comunidades. Trabajadores y trabajadoras públicas
que defienden los servicios públicos como nadie y son ejemplo de
buenas prácticas. Hay quienes pensamos que mirar adelante es mirar a
las soluciones que miles de hombres y mujeres sacan adelante día
tras día.
Colombianas y Colombianos sabemos que somos
mayoría quienes no queremos que nuestra tierra siga estando
a la cabeza de la desigualdad, la injusticia social, la precariedad,
la pobreza y la inseguridad, y buscando las limosnas con
movilizaciones sociales y paros nacionales. Somos mayoría
quienes no podemos seguir viendo como todo el potencial que tiene
Colombia se desaprovecha en manos de quien sólo piensa en sus
propios intereses y la ganancia producto de la corrupción. Somos
mayoría quienes no queremos seguir permitiendo que la
riqueza de nuestra tierra se quede siempre en las manos de unos
pocos, mientras nos vemos obligados a soportar unas condiciones de
vida insostenibles. Somos mayoría quienes queremos
acabar con todos los privilegios, tener servicios públicos de
calidad y la utilización de energías limpias. Hemos entendido que
las personas queremos garantizar una vida digna para nuestra gente,
somos mayoría y por tanto, la tarea que tenemos por delante es abrir
un espacio que permita a esa mayoría construir una alternativa en
común.
Arrojar luz y dar voz a quienes ya están
protagonizando alternativas reales para un empleo de calidad o para
defender los servicios públicos. En definitiva, pasar del
diagnóstico a las soluciones. Estamos convencidas que la estrategia
más eficaz para construir una alternativa creíble y sólida es dar
visibilidad y protagonismo a los hombres y mujeres de Colombia, que
ya están haciendo las cosas de otra manera y ofreciendo soluciones a
los problemas estructurales de nuestra tierra.
Vivimos un momento histórico, la llegada de la
pandemia y la incapacidad del estado de su manejo, las mentiras es la
flor de cada día. Entonces salimos para coger las riendas del futuro
de nuestra tierra, con la esperanza de que el gobierno que vamos
establecer nos permita acabar con los graves problemas de Colombia.
Luchamos por un proyecto que nos conduzca a la justicia social, como
dijera Hermán Lozano a su compañeros, “Quitar
las penas y erradicar el hambre que en Colombia
reine el progreso socialNueva Era”. Hay que ofrecer una
alternativa de poder para que Colombia deje de mirar al pasado y
pueda mirar adelante, que hagamos un cambio planificado y seguro.
Una llamada a todas esas personas que no quieren
que otra generación se vea obligada a emigrar de sus tierras ya sea
por la violencia o por el olvido del Estado y mucho menos queremos
una revuelta social sin conocer sus resultados. Todos quieren poder
ganarse la vida con el retorno al campo aferrados a su tierra y poder
garantizar a su familia una seguridad digna y estable. Hacemos una
llamada a organizaciones políticas, sindicales y vecinales, al
movimiento feminista, al movimiento por las pensiones, a la lucha por
la vivienda, a colectivos ecologistas, y a todos los colectivos que
luchan cada día por una Colombia mejor. Que conformemos un solo
frente común para que Colombia sea Social Progresista, con justicia
social y la paz reine para todos y todas, que logre inundar de nuevo
nuestra tierra la ilusión por un cambio posible y necesario.
Manifestamos
la igualdad de todos los Colombianas
y Colombianos
ante la ley y el principio de solidaridad, nadie está por encima de
nadie. En Colombia,
todos los Colombianos
son iguales en derechos, deberes y debe
ser
inalienable. Nos
declaramos rebeldes por las injusticias sociales
Colombia
es una nación de ciudadanos libres e iguales. Y en este pilar se ha
basar
la firme
decisión de los colombianos
de crear lazos de solidaridad y esfuerzos compartidos a
lo largo y ancho de todo el territorio nacional.Colombia
es, además de una realidad histórica, la decisión de todos los
colombianos
de vivir en común, de afrontar el futuro en común y de acompañarnos
entre nosotros, para alcanzarlo. Reafirmamos nuestro compromiso con
la Justicia social
y una paz duradera.
Estamos aquí para decir alto y claro que la unidad soberana
del pueblo
no se negocia.
Por
todo ello, clamamos
y exigimos
a todas
y todos los
colombianos que unidos en un canto de cambio llegue por la voluntad
del voto popular y
decidanuestro
futuro.
En
Latinoamérica nace fortalecido
una ideología nueva
Social progresista que
se ha extendido
a lo ancho de
sudamericana
¿Está
siendo
derrotado en el
imaginario político de la ultraderecha,
derecha
y de los grupos conservadores?
representa el terror de
la derecha y la ultraderecha, no lo
pueden marcarlo como el
socialismo del pasado.
El mundo se
encuentra actualmente en medio de un nuevo impulso agresivo para
lograr un nuevo orden a través de un poderoso y «eficiente» estado
tecnocrático. Este nuevo orden ha sido etiquetado como «Social
progresista».
El
renacimiento y la fortaleza con que ha renacido la nueva y con gran
fuerza la ideología social progresista, muchos pensaron que la era
socialista no retornaría jamas a Latinoamérica, no se refiere solo
a la caída de los gobiernos socialistas sino a una forma de
comprender y ejercer el poder.
La
situación política sudamericana se encuentra en un momento
dinámico, la caída de gobiernos de liberales, conservadores y
ultraderechista, esta llegando al final del camino.
El social
progresista comienza rápidamente a ocupar todos los titulares
periodísticos del mundo entero en la escena, se consolidan con
nuevos gobiernos como México, Argentina, Bolivia, Ecuador y muy
seguramente Chile.
Los
restantes países como Colombia, Brasil, Perú no aguantan mas la
crisis social, la pandemia y las grandes perdidas económicas,
son gobiernos que se
muestran inestables y provisorios, además de ser
impopulares, no parecen constituir apenas una interrupción
temporaria para un neoliberalde extrema,
en el corto plazo, no
tendrá condiciones de
retornar. Con la
llegada de Biden con un fuerte apoyo de la corriente progresista de
Norte América pudo llegar al poder, contó con el respaldo del
líderes progresistas Bernie Sanders y Kamala Harris la
actual vicepresidenta de Estados Unidos.
Las fuerzas neolibrales desean proponer una agenda
de cambio, que nadie les cree, el ciclo conservador esta terminando
su corta vida, ha demostrado su incapacidad de poder brindar una
seguridad a sus conciudadanos o para frenar un posible cambio de
nueva ideología, se ha iniciado ya en tiempos el gobiernos de
ultraderecha o conservadores.
El progresismo social se ha renovado en su
principios y objetivos, como lo afirma el politólogo Hermán
Lozano, se abren debates para discutir, cómo
frenar las fuerzas con capacidad de controlar esta nueva corriente
política que esta llegando a toda América. Los gobiernos de derecha
y de ultraderecha colocan toda su capacidad de detener esta nueva ola
e imponen candidaturas antipopulares, que creen porque hablan bonito,
de hacerse pasar por centro light con cara juvenil, no cuentan con lo
fundamental de un plan de gobierno, quieren imponer candidatos
populistas sin ninguna preponderancia nacional y que buscan
sostenerse a toda consta, que obstaculiza la construcción política
incluso dentro de sus propias filas y precipitan la caída con mayor
rapidez de gobiernos de ultraderecha.
Vivimos tiempos de experimentación y discusión
intensa. Este da lugar a una amplia zona gris de propuestas
municipalistas, plataformas de movilización, candidaturas
ciudadanas, luchas desde el territorio o construcciones comunitarias
que el progresismo social llega al aparato político ligado a la
gestión de sus ideas renovadoras y social progresista para encontrar
la solución social, desplazando a una clase social incapaz de poder,
ver la realidad nacional y acuden con amenazas, cuando no reprime o
busca neutralizar y a base de mentiras, quieren distraer el panorama
político entre las cuales esta en decir que el país se va convertir
en “catrochavista” desconociendo la realidad de estos países. Ya
nadie les cree de estas mentiras y engaños.
Contra el factor desconocido de lo que vendría,
lucha la derecha y la ultraderecha juntos se amangualan para sostener
los gobiernos inestables, corruptos e impopulares en decadencia.
A contramano de esas búsquedas, una corriente de
opinión impone una lectura ortodoxa y se valen a toda costa de las
clase baja y clase media que temerosos al cambio y quienes prefieren
vivir en la miseria debido al miedo al cambio, con la disculpa de no
polarizar, no pueden ver el otro lado de lo se puede lograr en una
sociedad social progresista. A esta posición se expresa todos los
medios de comunicación que son generosamente financiados por los
gobiernos de la ultraderecha, pero también en debates y expresiones
orgánicas de una situación que es vivida como los últimos momentos
de una guerra. Esos momentos es cuando los dirigentes acuden al
terror e inician una casería de brujas contra todos los dirigentes
sociales, asesinándolos, valiéndose de la fuerza publica para
reprimir y subyugar a la población, incluyendo la desaparición
forzada.
Voces encendidas contra los presidentes y ex
presidentes, pueden hacer parecer que esa guerra existe, envuelve a
toda la sociedad y expresa la oposición entre el pueblo trabajador y
la oligarquía, aliada al imperialismo. Pero por fuera de la
polarización no solo encontramos expresiones políticas nuevas, sino
la propia base de la gobernabilidad de derecha. El pacto de las
élites, derivado algunas veces en negocios comunes involucrando a
sus protagonistas, es una forma de gobierno en que consensos
transversales desmienten el enfrentamiento retórico y de disputa por
el control de la gestión estatal, para su propio beneficio.
Desde este lugar, todo señalamiento crítico se
lee como funcional a la derecha, cualquier búsqueda no alineada con
líderes y partidos es acusada de ser divisionista y toda iniciativa
que oriente energía política con autonomía, es duramente atacada,
en una discusión estratégica que excede el ámbito de la política
y hace tiempo invadió en todos los países las cajas de comentarios
de Facebook y charlas del horario de almuerzo o cenas de navidad.
Con la certidumbre de que es necesario preservar o
reconquistar el control institucional, toda protesta espontanea de
composición mezclada que no reproduzca las coordenadas políticas de
la derecha, se ve como tan nociva y negativa como organización de
fuerzas disidentes e insurgentes son tratadas omo subversivos,
candidaturas díscolas o tendencias organizadas dentro de partidos en
decadencia y sin ningún objetivo a la vista, por afuera ellos, los
liderazgos nacionales no existen o estructuras que se hegemonizaron
por siglos, que cada vez más se alejan de la realidad de los
estados, la fase estatal que hoy se acaba y tiene que terminar por no
ser el fin primordial de estado democrático.
Si en Colombia el control de la justicia y la
policía se convierte en un actor omnipresente en la política, en
Ecuador se sueña por eliminar todo tipo de disidencia y Bolivia la
ultraderescha no fueron capaces de detener la llegada del progresismo
Social, interviene especialmente el campo de las organizaciones
sociales. El lenguaje de la ultraderecha con que se acompañan estas
campañas muestra quizás la faceta más deteriorada de un fin del
ciclo que buscan mantenerse por medio del chantaje y la mentira de
que a pesar de todo y llegar a firmar que lo otro siempre va a ser
peor.
Todo han lo han hecho los gobierno de la
Ultraderecha para derrotar al gobierno de Venezuela y posiblemente ha
llegado la desaparición del grupo de los Diez organizado por
Colombia y su futuro es funesto. Esto ha acelerado la caída de los
gobiernos, que han conformado esté grupo, es implacable el ataque
demarcador de la comunicación en contra de la nueva corriente
política, que ha llegado a Latinoamérica. Sabe que sólo como el
centro, delimitando una amplia derecha en decadencia ya no podrán
seguir siendo alternativa electoral, aún cuando ya no sea una
verdadera alternativa política.
Es cierto que con el avance o radicalización
conservadora y la ultraderecha no pueden detener su retroceso y el
avance del progresismo social, el cual recupera un lugar político de
importancia en toda Latinoamérica, que poco antes se desdibujaba por
la derecha retrograda la forma acelerada, después de una década de
gestión pragmática y alianzas conservadoras. Para lecturas
limitadas al juego institucional.
El progresismo social es una pieza fundamental
para el desarrollo regional de integración continental y es la única
manera de salir del atraso social que se viven en todo el continente.
Es el progresismo social en el único que garantiza algunos consensos
básicos, y cuya ausencia sólo beneficiaría a derechas que muestran
su ineficiencia en un juego de marketing político, en el que hasta
hace poco solo le iba bien a a ellos de derecha.
El fin de ciclo no significa de los gobiernos de
ultraderecha y totalitarios no sea más una fuerza actuante. Esta es
una muerte anunciada sin entierro, se relaciona con la inviabilidad
de su forma de gobernar, su viabilidad electoral y sus tácticas
siniestras para obtener los votos, sus alianzas parlamentarias, su
relación con el sector productivo y empresarial, fatalmente deshecha
por la crisis económica y un desgaste que se refleja en la
desmovilización y pérdida de iniciativa. La derecha, que adoptó el
lugar de mediador entre sectores capitalistas con los cuales se alió
y en trabajadores, recuerda la frustración histórica en este
sentido de la socialdemocracia europea, y su letal acercamiento con
un poder y formas de gobernar cuyo sentido histórico había sido el
de combatir o controlar.
Comprometido con un neoliberalismo que permitió
la viabilidad del progresismo Social, a cualquier precio tenían que
detenerlo y carcomerlo desde su interior, lo importante era detenerlo
y extrayendo cualquier resto de anticapitalismo, la derecha dejó de
garantizar consensos mínimos, se alejo de la realidad y se convirtió
en máquina política de un capitalismo salvaje, ajena a los
consensos nacidos de las movilizaciones que anteceden su formación.
La falta de enfrentamiento de las élites
políticas, evitando cualquier medida que reduzca sus ganancias
desmedidas de los sectores privilegiados, fue desplegándose en un
sinfín de decisiones ejecutivas cada vez más abiertamente no
conciliadoras con el poder tradicional. Así fueron haciéndose
evidentes y visibles, medidas como la autorización del Fracking o
fraccionamiento hidráulico, la promoción de minería a cielo
abierto, la planificación de grandes obras como camino para
garantizar la caja de la política y la planificación de
infraestructura determinada por favores y afinidades.
La ultraderecha se retira después de haber
entregado el comando de la economía a los mercaderes, con
autorización de tratados de libre comercio, privatizaciones, ajustes
de «austeridad» con recortes en lo social, aceptando la
financiación de la vida y la destrucción de tejidos comunitarios,
barriales, o microasociativos. El desencanto que lo rodea, en
momentos de los gobiernos conservadores y ultraderecha toman la
posta, sólo desaparece cuando la reconstrucción se da por nuevos
caminos, de experimentación creativa, desde abajo y con autonomía.
Los líderes progresistas Sociales, las encuestas
amañadas frente a la presencia importante de candidatos del Social
progresista, afectados por por todos los medios de la gran prensa
pagada por el gobierno de turno y el desgaste de una economía
adversa y sin recursos económicos, que no pueden contar con la ayuda
de la banca nacional. No logran sino usar las redes sociales para
realizar sus campañas con un piso electoral alto, pero un techo
bajo, las candidaturas presidenciales apuestan a seguir polarizando,
pero se encuentran con antiguas bases distanciadas y alianzas
sociales en buena medida desarmadas. Creo que las nuevas tecnologías
cumplirán una función capaz de derrotar la ultraderecha.
Movilizaciones deben venir desde abajo por
trabajo, derechos indígenas o reivindicaciones campesinas
organizadas son despreciadas por los actuales gobiernos, no generaron
en estos ninguna apertura o reflexión. Al contrario, sólo las
posiciones conservadoras y nacionalista, punitivas, integristas,
contraria a derechos de las minorías, fueron siendo asimiladas desde
el discurso de ultraderecha, como reacción que buscaba revertir un
retroceso en los antiguos bastiones, y que buscó también encontrar
un salvavidas acercándose a la iglesia católica, utilizar el
fútbol como medio par distraer la realidad nacional de los
conflictos.
Las alianzas que sostienen en el territorio o el
Parlamento a la derecha aún gobernantes, no pueden dar cuenta de
este giro hacia el lado social progresista que coincide con la
consolidación de las clase populares en contra de una entidad
gubernamental de estos gobiernos caóticos, sectores religiosos,
financieros, depredadores de la soja y la minería, o de la política
tradicional para garantizar el apoyo parlamentario a toda costa con
la mermelada pura y la participación en el gobierno e intermedian en
los negocios a su favor.
Junto a un círculo de apoyo de todos estos
gobiernos de derecha que se reafirma alrededor de un legado
cristalizado en los años de aumento del consumo y el aumento de la
pobreza, otros perciben un relato grandilocuente y propagandístico,
adepto con cinismo a las teorías de conspiración, o de críticas de
las nuevas derechas que no se sostienen cuando revertidas contra la
experiencia de la ultraderecha de gobierno. Cuanto menor se vuelve la
base social de apoyo, más alto y elocuentemente se evoca la disputa
contra las fuerzas progresistas del neoliberalismo, el imperialismo y
la derecha.
El retroceso de la derecha plantea desafíos para
toda los social progresistas y no sólo para la que logren el apoyo
de las mazas. Y uno de estos es dar respuesta al tema de la
corrupción, mientras es eludido por una ultarderecha que se ve
amenazada por esas denuncias, mientras se convierte en principal
plataforma para avanzar creando la distracción de nuevas derecha
disimuladora y engañadora o justicieros de turbios proyectos para la
sociedad.
Con la victimización y asesinato de los líderes
sociales es una presentación robusta de las investigaciones a
operaciones de persecución política, escándalos de corrupción en
Colombia, Ecuador, Panamá, Brasil generan un aislamiento de las
inversiones extranjeras se produce en el exacto momento en que la
posición de defensores del pueblo contra los poderosos ya no es más
creíble.
La nueva época y las tres victorias
del progresismo Social
Una nueva época parece delinearse en el momento
en que el progresismo social comienza a ser el eje central de la
política Latinoamérica, llegó renovado y para quedarse. No es
todavía una realidad nueva cuando el antagonismo sigue planteado
contra la herencia o la corrupción de las derechas, con el fin de la
era de Trump, pone freno a las políticas de la extremaderecha, el
foco de las guerras culturales conservadoras y de ultraderecha
creyeron salvar la democracia de sus respectivos países, sin
importarles nada, no les interesaba mucho menos que la democracia
sea participativa y es desechable, invertían grandes cantidades de
dinero con tal de lograr la victoria electoral, como el caso de
Colombia, que se aliaron con los narcos y recibieron grandes
cantidades de ese dinero, lo importante era ganar y si a esto la
corrupción galopante en cada uno de estos gobiernos y con ideología
que no representan nada, sino a los intereses de quienes financiaron
su campaña, sus propósitos presentan al mismo como proyecto
contrario a la moral de la nación.
Más allá de la polaridad, siempre hubo pactos
interpartidarios y también internos y de la clase gobernante. La
diferencia y la ceguera total marca el fin de un ciclo, es que todo
lo basan y lo pasan al campo del medio y divididos en dos campos
enfrentados, se vuelve más visible y relevante para entender o
imaginar la realidad política. Esto ocurre en este momento, que
encuentran en la misma articulación a todos lo grandes partidos en
Colombia, generan indignación de todo el espectro político y pese
de contar con una prensa y medios de comunicación que alaban sus
acciones, alejados de la realidad nacional, por lo cual reciben
grandes cantidades de dinero, disimulado como pauta publicitaria y
que no hacen sino alabar a los gobernantes de turno, son verdaderos
coros progobiernistas. No bastado su impopularidad del Gobierno de
Colombia le ha caído a la fiscalía, la contraloría, un congreso
que no recibido sino mermelada, desangrando las arcas del estado y
colocando al borde del fracaso total y al precipicio.
Al mismo tiempo, todo lo anterior se convierte en
la oportunidad del nacimiento de grandes protestas sociales y las
calles se convierten en laboratorio al borde de un polvorín de
nuevas formas de organización social que claman de una salida y la
posibilidad de un encuentro entre sectores de clase media y baja
indignados por el manejo de la pandemia, dineros destinados
beneficiar el sector bancario, la subida injustificada a todos los
productos de la canasta familiar. Las mentiras son la sustancia de
cada día para hacerles creer a el ciudadano de a pie que eso es lo
correcto.
El declive de la derecha se ha registrado en toda
Latinoamérica y no hay forma de detenerla, han intentado acudir a
los golpes militares para poder sostener el poder, con la llegada de
las nuevas fuerzas social progresista en Argentina, Bolivia, Ecuador
y próximamente el Chile y Colombia.
El progresismo
social llega para quedarse y no tienen forma de
detenerlo, la ultraderecha solo teme una sublevación total que la
muchedumbre tomen caminos indeterminados, solo piden no se
desconozca su realidad y exigen el pueblo cambios que pueda
representar para lograr una justicia social, la proclamación de un
número indeterminado de candidatos, en representación de partidos
caducos frente a los ciudadanos. La de integración de organizaciones
sociales en la búsqueda de una representación que agrupe una opción
con una fuerza electoral fuerte y incluyente, Gustavo Petro ha tomado
la delantera y ya sabe de antemano que su candidatura pone a tope
todas las fuerzas del Gobierno en su contra, con mentiras y calumnias
como pan de cada día, él sabe que tiene la razón y todas las
fuerzas sociales progresistas lo rodearán en plena campaña y lo
pondrán a las puertas del triunfo. El es conocedor de la necesidad
de tener un congreso mayoritario para poder llevar adelante las
reformas que necesita el Estado y también debe integrase desde
adentro y también integrar las organizaciones sociales, para lograr
la justicia social y la defensa de la naturaleza.
El pensador de la Universidad de Columbia Mark
Lilla. Hace una reflexión sobre el arte de la política que me
parece que se debería colgar en todas las facultades de Ciencias
Políticas: «Uno se mete en política para resolver los problemas
del país que existe, no el país que desearía que existiera». Pues
eso, recomiendo este a los politólogos y políticos que quieran
ocuparse del país en el que viven y no en el que quisieran vivir. No
se puede desconocer lo que significa el olvidar la política por el
dicho de “estar cundida de corruptos”, porque ellos terminaran
con la tranquilidad de todos los integrantes de un Estado y tenemos
que combatirlos con fuerza de integración y de unidad de la voluntad
popular y soberana de todos para preservar la Nación.